Lo que comenzó como una normativa para evitar la alteración de placas vehiculares se ha convertido en un dolor de cabeza legal para miles de conductores en Florida. El estatuto 320.061, que entró en vigor en octubre pasado, elevó el uso de marcos decorativos que obstruyan «detalles» de la matrícula a la categoría de delito menor, con penas que pueden alcanzar hasta los 60 días de cárcel.
Confusión y aplicación inconsistente La controversia radica en la ambigüedad de la ley. Conductores como Iñigo Aldecoa han sido multados con $176 dólares por marcos instalados por los propios concesionarios al comprar el auto. Otros casos han sido más extremos: en Davie, un hombre fue arrestado porque el marco de su auto de alquiler cubría parcialmente la «S» de la placa, un cargo que la policía local luego desestimó admitiendo que la redacción de la ley era «vaga».
El mapa de las multas en el sur de Florida La firma legal Ticket Toro ha identificado que cerca de 1,000 conductores han sido sancionados bajo esta ley en el sur de Florida. Según sus investigaciones, la aplicación es arbitraria: un conductor puede ser penalizado en Miami Beach —agencia que lidera las infracciones según el mapa interactivo de la firma— pero estar en cumplimiento en Doral bajo las mismas condiciones.
Hacia una corrección legislativa Ante el caos generado, el representante Doug Bankson, patrocinador original de la ley, aclaró que el objetivo nunca fue criminalizar los marcos decorativos. Bankson confirmó que ya trabaja en una enmienda para corregir la redacción del estatuto y aportar la claridad necesaria para que las fuerzas del orden no emitan multas injustas.
¿Qué es legal actualmente? Mientras se aprueba la enmienda, el Departamento de Vehículos Motorizados (FLHSMV) ha aclarado que los marcos son legales siempre y cuando no obstruyan:
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Los caracteres alfanuméricos (letras y números).
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La calcomanía de registro (el sticker de color con la fecha de vencimiento).
Abogados defensores están llevando casos a cortes de apelación para que se declare este tema como un asunto de «gran importancia pública» y se detengan los cargos por delitos menores por una falta puramente estética.