Para el analista político Alex Penelas, el reciente incidente de la lancha interceptada en las costas de Cuba sigue envuelto en una densa bruma de incertidumbre, principalmente porque, hasta el momento, la única narrativa disponible es la que han proporcionado las autoridades de la isla. Durante su intervención en el programa A Esta Hora, Penelas advirtió que será sumamente difícil que Washington emita un pronunciamiento definitivo mientras no se logre esclarecer si los ocupantes tenían intenciones hostiles o si, por el contrario, fueron víctimas de un uso desproporcionado de la fuerza por parte de los guardacostas cubanos.
Más allá del suceso marítimo, Penelas puso sobre la mesa una lectura provocadora sobre la política exterior del presidente Donald Trump. Según su análisis, la prioridad actual de la Casa Blanca no parece estar enfocada en un cambio de régimen o en el retorno a la democracia en Cuba, sino en un objetivo mucho más pragmático: el control migratorio y la ejecución de deportaciones masivas. Esta postura, según el analista, coloca al secretario de Estado, Marco Rubio, en una posición extremadamente delicada, al tener que equilibrar las exigencias históricas del exilio en el sur de Florida con las prioridades de seguridad nacional de la administración actual.
Finalmente, Penelas no dejó pasar el «teatro político» que rodea casos de alto perfil en el Congreso, calificando la reciente comparecencia de Hillary Clinton sobre el caso Epstein como un ejercicio de retórica donde la exsecretaria negó cualquier vínculo con el financiero. Asimismo, sobre el frente judicial de Nicolás Maduro, recordó que el sistema estadounidense se rige por la presunción de inocencia, independientemente de la procedencia de los fondos para su defensa.