El abogado penalista y exfiscal venezolano, Zair Mundaray, denunció en el programa Cada Tarde que la nueva norma de excarcelaciones que se debate en Caracas es un instrumento regresivo diseñado por los mismos actores responsables de la persecución política en el país. Según el jurista, no se trata de un avance hacia la justicia, sino de una estrategia para mantener el control social bajo la apariencia de legalidad.
Mundaray subrayó que la persecución en Venezuela ha sido una política pública ininterrumpida desde 1999. El régimen ha utilizado el sistema penal para fabricar causas, como supuestos magnicidios y actos de terrorismo, con el fin de neutralizar a la disidencia.
Las fallas críticas de la nueva norma
Para el exfiscal, el texto legal actual presenta vicios que lo convierten en una herramienta de exclusión:
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Juez y parte: Quienes diseñaron las persecuciones son ahora quienes deciden a quién se le otorga el perdón.
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Condiciones extorsivas: La norma obliga a los perseguidos a aceptar condiciones que los dejan vulnerables ante el mismo sistema que los encarceló.
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Sin reparación real: El proyecto no contempla la devolución de bienes confiscados, el levantamiento de inhabilitaciones políticas ni garantías para el retorno de exiliados.
Consultas «vacías» y supervisión cuestionable
El analista calificó de «ejercicio simbólico» las consultas públicas sobre la ley, señalando que estas carecen de validez al estar supervisadas por figuras acusadas de violaciones a los derechos humanos.
“El país está plagado de estructuras de represión que no van a ceder voluntariamente frente a demandas de justicia real”, sentenció Mundaray.