La secretaria de Seguridad Nacional de Estados Unidos, Kristi Noem, firmó el jueves con la canciller colombiana una carta de intención para poner en marcha un programa de intercambio de datos biométricos que permitirá “detener delincuentes” en las fronteras, semanas después de las tensiones generadas por la deportación de colombianos.
“Fortaleceremos nuestros sistemas de seguridad regional y nos aseguraremos de interrumpir el movimiento de actores amenazantes que perpetúan la actividad ilegal y facilitan el tráfico ilegal de migrantes en el hemisferio occidental”, indicó Noem en una declaración tras reunirse con la canciller colombiana Laura Sarabia.
Las funcionarias no detallaron qué datos serán compartidos ni cuándo planean la puesta en marcha del programa.
Horas más tarde, el presidente Gustavo Petro también firmó la carta de intención para el intercambio “más eficiente” de datos biométricos, tras sostener una reunión con Noem en el palacio presidencial. La reunión también trató sobre seguridad, narcotráfico y repatriación de colombianos, según indicó la Presidencia.
Colombia es la segunda parada del primer viaje de Noem por Latinoamérica desde que asumió el cargo. El miércoles estuvo en El Salvador, donde visitó una prisión de máxima seguridad en la que fueron recluidos casi 300 venezolanos deportados. Continuará el viernes hacia México.
En Colombia la visita de Noem puso de nuevo sobre la mesa el tema del flujo migratorio, especialmente de retorno, tras el endurecimiento de las medidas migratorias del gobierno de Donald Trump, lo que generó hace dos meses un episodio de tensión por la negativa colombiana de aceptar a migrantes deportados en aviones militares estadounidenses.
Noem agradeció al gobierno colombiano por trabajar en la repatriación de sus ciudadanos y aseguró que seguirán en esa dirección a través del intercambio de datos biométricos que hará el proceso “mucho más eficiente, eficaz y preciso”.
“El intercambio de datos biométricos ha facilitado más de 1.700 deportaciones y 1.000 arrestos”, indicó Noem desde X, antes Twitter, sin detallar el periodo al que corresponden los datos.
Colombia cedió en recibir a los deportados, incluso en vuelos militares, lo que fue interpretado por el gobierno estadounidense como una victoria. El presidente colombiano Gustavo Petro envió varios aviones de la Fuerza Aérea colombiana para el traslado de los deportados y continuó permitiendo dos vuelos semanales de deportación. También hizo una propuesta para asumir el traslado de deportados y dijo estar evaluando opciones aéreas y marítimas.
Sarabia indicó que el intercambio de datos biométricos permitirá fortalecer la cooperación en materia de información migratoria al tiempo que buscan la “garantía de que los derechos humanos y la dignidad de los migrantes sean efectivamente respetados”.
Petro ha rechazado que los deportados sean esposados a menos “que sea un delincuente probado” y ha sugerido que las deportaciones podrían compararse con los trenes que llevaban a los judíos hacia los campos de concentración nazis de la Segunda Guerra Mundial.
La visita de la secretaria de Seguridad Nacional será una importante prueba del estado de las relaciones bilaterales después del arranque negativo con el gobierno de Trump, dijo David Castrillón Kerrigan, docente investigador de Relaciones Internacionales de la Universidad Externado de Colombia.
“Hoy Colombia es un país problema en el tema migratorio que no ha estado dispuesto a cooperar con Estados Unidos como lo ha hecho por ejemplo, El Salvador. Ni está recibiendo migrantes de otros países, como sí ocurrió con Panamá”, aseguró Castrillón Kerrigan a The Associated Press.
La canciller colombiana dijo el miércoles ante el Congreso que Colombia, considerado un aliado histórico de Estados Unidos en Sudamérica, mantiene una sólida relación bilateral tras la tensión y defendió que “hoy no hay una crisis con los Estados Unidos”.
Noem se reunió con Sarabia, quien participó en las gestiones diplomáticas con el gobierno estadounidense hace dos meses que calmaron las tensiones y evitaron que se implementasen amenazas mutuas sobre imposición de aranceles.
Desde que asumió el cargo, Noem ha liderado con frecuencia los esfuerzos para desalentar la inmigración. Participó en operaciones de control migratorio, montó a caballo con agentes de la Patrulla Fronteriza y fue la imagen de una campaña televisiva advirtiendo a las personas que viven en Estados Unidos sin permiso de residencia que se autodeporten.
En medio de la tensión con Trump, Petro también pidió a los inmigrantes indocumentados en Estados Unidos que dejen sus trabajos y retornen lo más pronto posible a Colombia, donde su gobierno les daría facilidades de créditos para emprender nuevos negocios.
Fuente: ASTRID SUÁREZ Associated Press