El papa Francisco realizó giras maratónicas por Estados Unidos, en las que muestra un espíritu incansable, pero su cuerpo comienza a pasarle facturas que cada vez son más notorias en sus desplazamientos.
A los 78 años, el líder católico, que acaba de realizar un viaje de ocho días por Cuba y los Estados Unidos, camina cada vez más lentamente y muestra severas dificultades cuando tiene que subir escaleras.
Una renguera cada vez más marcada generó preocupación y motivó una consulta periodística que tuvo respuesta oficial: Francisco tiene un problema en la cadera y es sometido a sesiones «regulares de fisioterapia», reveló Federico Lombardi, portavoz de la Santa Sede, según reseña Infobae.
En el mismo sentido, el representante del Vaticano apuntó: «El Papa sufre de problemas en el movimiento de sus piernas. Algunos días está mejor que otros. Durante un viaje como este, en el que debe desplazarse a menudo, está un poco fatigado físicamente. Es normal. Pero felizmente duerme muy bien».