En un paso sin precedentes, la Corte Suprema de los Estados Unidos aceptó revisar dos casos relacionados con propiedades confiscadas por el régimen cubano tras la revolución de 1959. La decisión podría redefinir el alcance de las demandas bajo el Título III de la Ley Helms-Burton, el cual permite a ciudadanos estadounidenses demandar a empresas que lucren con bienes expropiados sin compensación.
Claves de la decisión judicial:
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Filtro selectivo: El tribunal acepta menos del 1% de los casos que recibe, lo que subraya la relevancia jurídica de esta revisión.
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Legado de Trump: Esta estrategia legal cobró fuerza en 2019, cuando el presidente Donald Trump activó plenamente el Título III, una cláusula suspendida desde 1996.
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Monto de las reclamaciones: Existen 5,913 reclamaciones certificadas, valoradas originalmente en 8,000 millones de dólares, una cifra que hoy es considerablemente mayor tras los ajustes inflacionarios.
Para Nick Gutiérrez, presidente de la Asociación Nacional de Hacendados de Cuba, este proceso trasciende lo económico. “La mejor manera de impulsar la confianza en una inversión masiva es reconocer moralmente a los que fueron confiscados hace 65 años”. Gutiérrez, cuya familia fue víctima de estas expropiaciones, considera que el fallo será determinante para cualquier escenario de transición futura en la isla.