El líder del Movimiento Democracia, Ramón Saúl Sánchez, hizo un llamado directo al presidente Trump para que la política hacia Cuba no se convierta en un «salvavidas» económico para el sistema actual. Sánchez rechazó la tesis de que una caída del régimen provocaría un éxodo masivo: «Cuando ese régimen caiga, el pueblo no se lanzará al mar para morir; habrá una gran celebración en toda la isla».
El activista insistió en que cualquier acercamiento debe exigir condiciones fundamentales: liberación de presos políticos, legalización de partidos y elecciones libres. Sánchez pidió una reunión formal con el presidente y el Secretario de Estado para que el exilio pueda exponer sus ideas y evitar acuerdos que solo prolonguen el poder de la dictadura bajo el pretexto de la estabilidad migratoria.