El anuncio de EEUU de enviar menos de 50 efectivos a Rusia fue descrito por el analista en temas de Medio Oriente y terrorismo, Joseph Hage, como «una burla», «¿Qué son entonces, observadores?… Putín debe estarse riendo a carcajadas», apuntó.
Hage considera que la medida no tiene que ver con una estrategia de seguridad sino con un mensaje del presidente Obama a sus aliados para mitigar su crisis de credibilidad.
«Cuando Estados Unidos tuvo supremacía en Medio Oriente el presidente se negó a participar», pero ahora se encuentra «en una posición más débil y bajo la presión de la comunidad internacional y del Departamento de la Defensa que está viendo cómo los rusos avanzan con su plan geopolítico para abarcar todo Medio Oriente», expresó.
¿Estaremos más seguros?
Hage dice que el envío de fuerzas especiales no será suficiente para cambiar el rumbo de la guerra, «ya no mandamos en Siria, en Siria quien manda es Vladmidir Putín» (…) «No entiendo por qué el presidente quiere compartir el poder con los rusos, ahí no hay ningún beneficio para la seguridad de la nación».