«No tengo nada que decir». Eso fue lo que se limitó a manifestar el presidente de la empresa constructora brasileña Odebrecht, Marcelo Odebrecht, frente a un grupo de diputados que investiga las denuncias de corrupción en la petrolera estatal brasileña Petrobras.
El director de la compañía fue interrogado junto a los otros cuatro ex directivos que están detenidos en la ciudad de Curitiba, en el sur del país, hasta donde se desplazaron los legisladores en un vano intento por obtener información sobre la supuesta participación de la firma en el escándalo que se investiga en la petrolera.
«Quisiera poder decir todo lo que puedo, pero estoy amarrado»
A su turno, cada uno de los cinco detenidos invocó su derecho constitucional a permanecer en silencio y declarar solamente ante el juez, lo que frustró las expectativas de la comisión parlamentaria.
«He estado siempre a disposición de la Justicia. Ya he declarado en el ámbito de la Justicia federal» y «en este momento, ya que existe un proceso en marcha y nuestras defensas serán hechas más adelante, permaneceré en silencio», declaró el presidente de una de las mayores constructoras brasileñas y que tiene obras en varios países de América Latina.

Reuters
«Quisiera poder decir todo lo que puedo, pero estoy amarrado por un proceso penal en curso», apuntó al justificar su decisión de no responder a las preguntas de los parlamentarios.
También dio a entender que, a diferencia de otros detenidos, no considera la posibilidad de firmar un acuerdo de cooperación con la Justicia a cambio de una posible reducción de pena, pues insistió en que no tiene «nada que aportar» a la investigación.
La sesión fue realizada en dependencias judiciales de Curitiba y transmitida por televisión
La sesión fue realizada en dependencias judiciales de Curitiba y transmitida por televisión, al igual que sucedió este lunes con el interrogatorio al que fue sometido el ex ministro José Dirceu, otro de los detenidos por el caso Petrobras y quien también optó por callar ante los diputados.
Marcelo Odebrecht, así como los ex directivos de la firma Márcio Faria, Rogério Santos de Araújo, César Ramos Rocha y Alexandrino de Allencar, están detenidos desde hace más de un mes.
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La empresa, al igual que una veintena de firmas privadas, es investigada por su supuesta participación en una red de corrupción enquistada en Petrobras que, desde 2004, se apropió ilegalmente de unos dos mil millones de dólares, según admitió la propia petrolera.
Según la Fiscalía, esas empresas obtenían contratos amañados con Petrobras, inflaban los valores en hasta un cuatro por ciento y luego repartían las diferencias entre directores de la estatal y partidos políticos que amparaban las corruptelas.
La estrategia de Odebrecht fue no hablar
Por las irregularidades en Petrobras también se investiga a medio centenar de políticos, en su gran mayoría, de la base que apoya al gobierno de Dilma Rousseff.
Entre ellos figuran los presidentes de la Cámara de Diputados, Eduardo Cunha, y del Senado, Renan Calheiros, ambos del Partido del Movimiento Democrático Brasileño (PMDB), al que pertenece el vicepresidente del país, Michel Temer.