En una entrevista exclusiva para Actualidad Radio, Ramón Guanipa, hijo del reconocido líder opositor venezolano Juan Pablo Guanipa, rompió el silencio tras los confusos y angustiantes hechos que rodearon la supuesta liberación y posterior recaptura de su padre por parte de los organismos de seguridad del régimen de Nicolás Maduro.
Lo que parecía ser el fin de una etapa de persecución se transformó rápidamente en una nueva pesadilla para la familia Guanipa, evidenciando una vez más la arbitrariedad del sistema judicial en Venezuela.
Una ilusión arrebatada
Ramón Guanipa describió con crudeza el momento en que la esperanza de la familia se desvaneció. Según su relato, existía la expectativa real de una liberación definitiva, un escenario que les permitiría reencontrarse tras meses de angustia política.
«Pensamos que por fin nos íbamos a reunir como familia», confesó Ramón durante la conversación, visiblemente afectado por el desenlace de los acontecimientos.
Sin embargo, la realidad fue otra. Poco después de que se anunciaran movimientos que sugerían su excarcelación, Juan Pablo Guanipa fue interceptado nuevamente, en lo que la familia y la oposición han calificado directamente como un «nuevo secuestro».
La incertidumbre del «secuestro» institucional
La situación legal del dirigente de Primero Justicia permanece en un limbo peligroso. La familia denuncia que este patrón de actuar —anunciar liberaciones para luego retener a los presos políticos o devolverlos a los calabozos— es una forma de tortura psicológica tanto para el detenido como para sus allegados.
Durante la entrevista, se hizo énfasis en:
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La falta de información oficial sobre el paradero exacto o las nuevas condiciones de reclusión.
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La violación sistemática del debido proceso.
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El desgaste emocional que implica para la familia enfrentarse a un sistema que no ofrece garantías.