Arthur Garffer, General de Brigada de las fuerzas especiales de Estados Unidos y experto en seguridad nacional, aseguró que el reforzamiento del control estadounidense sobre Groenlandia responde a una estrategia preventiva de defensa global, y no a una decisión impulsiva o ideológica.
“Estados Unidos ha vuelto a posicionarse claramente en el mapa mundial de la seguridad global”, afirmó Garffer al hacer un balance del primer año del regreso de Donald Trump a la Casa Blanca. Según explicó, hoy se están llevando al espacio público discusiones que antes solo ocurrían “a puertas cerradas entre las grandes potencias”, obligando a los aliados a asumir compromisos reales.
Sobre Groenlandia, el general fue tajante: “Groenlandia es esencial para la defensa hemisférica de Estados Unidos y para prevenir movimientos de Rusia y de China comunista”. En ese contexto, adelantó que “se va a permitir una militarización bastante extendida de Groenlandia por parte de Estados Unidos, incluyendo sistemas tipo Iron Dome, por el bien de nuestra seguridad y también por el bien de la OTAN”.
Garffer subrayó que se trata de una doctrina distinta a la aplicada en conflictos recientes: “Esto no es reacción tardía; son movimientos preventivos para no llegar a un escenario donde ya sea demasiado tarde actuar”.
En cuanto a América Latina, el general también se refirió al caso venezolano y descartó cualquier escenario de impunidad. No obstante, aclaró que la estrategia actual no contempla una ocupación prolongada: “No estamos buscando administrar países por décadas; ya aprendimos esa lección en Afganistán e Irak”.