El reciente envío de combustible ruso a la isla no debe interpretarse como una recuperación económica, sino como una medida de supervivencia extrema. El economista y analista político Miguel Alejandro Hayes aseguró en Actualidad Radio que Moscú no tiene el interés ni la capacidad de sostener financieramente a Cuba de forma integral.
«No es una solución estructural, es una curita», advirtió Hayes. Según su análisis, el apoyo ruso responde a un objetivo puntual: garantizar niveles mínimos de combustible para evitar un estallido social que derroque al régimen.
Un esquema de apoyo fragmentado
Hayes explica que la crisis energética cubana demanda miles de millones de dólares anuales, una carga que Rusia —limitada por su propia guerra en Ucrania— no asumirá sola. En su lugar, el régimen sobrevive gracias a un auxilio «fragmentado» entre aliados como Rusia, México y China. «Cuba no se está recuperando; está siendo sostenida artificialmente para no caer», concluyó.