El exfutbolista inglés planea construir el estadio en el centro de Miami, junto al estadio de béisbol de los Marlins.
Sin embargo, la construcción del estadio de fútbol pasa primero por la adquisición de una serie de viviendas adyacentes a los terrenos y la reubicación de esos inquilinos en otra zona.
Los dueños de las propiedades representan un nuevo obstáculo para las aspiraciones de Beckham, según se desprende de las declaraciones de Tim Leiweke, quien dirige el las negociaciones sobre el proyecto del estadio.
«(Los vecinos) saben lo que estamos haciendo y eso los ha llevado a crear una conversación poco realista», dijo Leiweke, según reseña El Nuevo Herald.
Agregó: «Ellos pueden acabar con este acuerdo, y es muy probable que lo hagan porque es difícil que los seis dueños accedan a vender. Estamos dispuestos a pagar más, pero no somos estúpidos».
Desde comienzos de 2014, Beckham anunció su interés en construir en Miami un estadio para unos 20.000 espectadores, tras adquirir una franquicia de la Major League Soccer (MLS).
Sin embargo, los dos primeros lugares propuestos por el inglés en el centro de la ciudad, en el área del Puerto de Miami, fracasaron por la oposición de varios sectores afectados, además de asociaciones de vecinos y ambientalistas.