En una entrevista reveladora para Cada Tarde, el congresista Mario Díaz-Balart delineó lo que considera una «fase decisiva» en la política exterior de Estados Unidos. El legislador fue enfático al aclarar que los contactos actuales con actores de los regímenes de La Habana y Caracas no buscan otorgar alivios, sino transmitir las consecuencias de su permanencia en el poder.
“No hay negociaciones. Hay conversaciones”, precisó Díaz-Balart, sugiriendo que la presión sostenida ya está generando fracturas internas en los círculos de poder.
Puntos clave del análisis:
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Doctrina Trump: El congresista afirmó que el presidente Donald Trump no aceptará la permanencia de gobiernos que amenacen la seguridad nacional de EE.UU.
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Liderazgo de Marco Rubio: Elogió la gestión del secretario de Estado, calificándola de determinante para fortalecer alianzas regionales.
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Efecto Espejo: Díaz-Balart advirtió que lo ocurrido en Venezuela es una advertencia directa para Cuba. «Cuando la casa del vecino arde, hay que echarle agua a la propia», señaló sobre la inestabilidad de los sistemas autoritarios.
El congresista concluyó que «las estrellas se han alineado» para un cambio histórico en el hemisferio, gracias a la combinación de presión internacional y las crisis internas que atraviesan ambas dictaduras.