
“Que lo pongan en otra parte, no aquí”, dijo Magaly Alfonso, de 72 años años. Joey Flechas/Miami Herald
La manifestación del jueves tuvo lugar algunas semanas después que Levine y el comisionado de Miami Beach Ricky Arriola llegaran a La Habana en una visita que coincidió con el histórico viaje del presidente Barack Obama, y se reunieron con el gobernante cubano Raúl Castro.
Levine y Arriola viajaron como parte de un viaje patrocinado por estudiantes graduados de la Universidad Tufts. Durante su estancia, ambos sostuvieron encuentros con funcionarios del Ministerio de Relaciones Exteriores y les dijeron que recibirían con los brazos abiertos un consulado en la Playa.
Los funcionarios cubanos “nos expresaron que sabían que no serían bienvenidos en Miami”, le dijo Levine a los reporteros tras regresar del viaje. “Mi opinión, y la opinión independiente del comisionado Arriola, es que nos gustaría tener un consulado en Miami Beach en el futuro, si todo se marcha bien”.
El jueves, Levine insistió que él personalmente está abierto a una discusión sobre un consulado cubano, ya que le parece que el sur de la Florida, donde vive la más grande comunidad de exilados cubanos de todo el mundo, debería respaldar los pasos que está dando el gobierno norteamericano para mejorar las relaciones con el régimen cubano.
William Fernández, de 80 años, residente del suroeste de Miami-Dade, y prisionero político en la isla durante largos años en la década del 70, dijo que se opone a cualquier cambio, incluyendo un consulado en Miami-Dade, que podría beneficiar al gobierno cubano.
“No acepto nada que beneficie al régimen castrista”, dijo.
Por su parte, Arriola, hijo de exilados cubanos que emigraron en 1960, dijo que es comprende bien las emociones que provoca la idea, pero insiste que un consulado debe establecerse en Miami-Dade para la conveniencia de la gran población cubana, y dijo que Miami Beach podría ser un lugar apropiado si nadie más quiere la oficina consular.
La actitud de Levine y Arriola contrasta marcadamente con la de otros líderes de Miami-Dade que ya han dicho que no. El alcalde de Miami Tomás Regalado se ha opuesto vigorosamente a la presencia de una representación del gobierno cubano en la ciudad, y dijo que podría crear una tensión política que nadie quiere y además representaría un riesgo para la seguridad. Regalado incluso amenazó con una demanda federal si el proyecto avanzaba. En enero, los comisionados del Condado Miami-Dade aprobaron una resolución donde le pedían a la administración del presidente Obama que localizara el consulado en otra parte.
Entretanto, el Comité de Asuntos Hispanos de los ciudadanos Miami Beach tiene planeado celebrar un diálogo comunitario abierto en el Ayuntamiento el próximo lunes a las 6 p.m.
“La comunidad de exilados cubanos ha sido una parte importante del éxito y de la identidad de Miami Beach. De ahí que la opinión de la comunidad de exilados debe tenerse en consideración y debe ser respetada a la hora de tomar una posición oficial sobre un tema tan sensible”, dijo Alex Fernández, presidente del Comité. “No podemos olvidar y debemos solidarizarnos con la comunidad de exilados que perdió todo al escapar del régimen totalitario de los hermanos Castro”.