En el programa Cada Tarde, el abogado criminalista y constitucionalista Lorenzo Palomares analizó el proceso judicial contra Nicolás Maduro tras su comparecencia ante un tribunal federal de Nueva York.
Palomares explicó que el dictador enfrenta una batería de cargos que incluyen narcoterrorismo, conspiración para importar cocaína y posesión de armas de guerra. El abogado subrayó que este caso es inédito, pues Maduro presuntamente combinaba el control de un Estado con la dirección del Cártel de los Soles.
“Se le atribuye el tráfico de cerca de 400 toneladas de cocaína anuales hacia Estados Unidos”, señaló Palomares, comparando la magnitud de la operación con la de capos como Pablo Escobar o «El Chapo» Guzmán.
Estrategia de defensa e irrelevancia jurídica
Durante su primera audiencia este lunes, Maduro se declaró «no culpable» y afirmó ser un «hombre decente» que sigue siendo el presidente legítimo de Venezuela. El abogado calificó como irrelevante su intento de aferrarse al cargo ante el tribunal.
“Las protecciones para dignatarios no se extienden a conductas criminales”, explicó Palomares. Precisó que el procesamiento se rige estrictamente bajo las reglas de evidencia estadounidenses, donde testimonios de exsocios como Hugo «El Pollo» Carvajal serán determinantes.
Reunión de alto nivel en el Congreso
Palomares reveló que este martes se llevará a cabo una reunión a puertas cerradas entre figuras clave como Marco Rubio, Pete Hegseth y John Ratcliffe con un grupo de congresistas.
El objetivo es revisar información clasificada sobre los próximos pasos de la operación en Venezuela. El abogado enfatizó que el sigilo es fundamental para proteger a los agentes infiltrados y asegurar el éxito de futuras fases operativas.
Finalmente, destacó que las restricciones financieras buscan garantizar que los fondos para la defensa de los acusados provengan de fuentes legítimas, cumpliendo con las sanciones de la OFAC y evitando el lavado de dinero del narcotráfico.