En una acción conjunta sin precedentes, las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) y el Ejército de los Estados Unidos ejecutaron hoy una amplia oleada de ataques estratégicos contra cientos de objetivos en territorio iraní. Según confirmó un oficial de alto rango de las FDI, la denominada «Operación Furia Épica» es el resultado de un plan operativo desarrollado durante meses y fundamentado en un intenso esfuerzo de inteligencia para descabezar la estructura operativa del régimen.
El golpe a la cúpula de Teherán La inteligencia militar israelí logró identificar una oportunidad crítica: el momento exacto en que altos funcionarios del régimen se encontraban reunidos. El ataque, ejecutado de forma simultánea en tres puntos clave, resultó en la eliminación de varias figuras esenciales para la gestión de las campañas militares y la estabilidad del gobierno iraní.
«Hemos trabajado durante miles de horas junto al Ejército de los Estados Unidos para construir un banco de objetivos extenso y valioso», detalló el oficial, subrayando que en los últimos meses el número de puntos estratégicos identificados aumentó en un cientos por ciento.
Censura y control: La respuesta del régimen Tras la ofensiva, las autoridades de las FDI han detectado una brecha significativa entre la magnitud real de los daños y la imagen de control que intenta proyectar Teherán. El régimen iraní ha emitido informes vagos, minimizando el impacto de los bombardeos como «irregularidades marginales» o incidentes frustrados.
Simultáneamente, se han reportado interrupciones en el servicio de internet en diversas zonas de Irán, acompañadas de un despliegue masivo de las fuerzas Basij (milicia paramilitar) y una saturación de mensajes de «tranquilidad» por parte de la policía local. Estos esfuerzos, según el oficial de las FDI, tienen como único fin evitar la propagación de rumores y ocultar la vulnerabilidad de un sistema que depende de su imagen de superioridad para mantenerse en el poder.
Preparación para una guerra multifrente Actualmente, las fuerzas conjuntas se encuentran evaluando los daños resultantes de la operación. Sin embargo, la alerta no ha bajado. Las FDI han manifestado estar en máxima preparación ante la posibilidad de que la campaña se extienda a otros escenarios regionales. «Estamos preparados para atacar en Irán según sea necesario», concluyó la fuente militar, dejando claro que Israel y Estados Unidos mantienen la capacidad operativa para neutralizar cualquier amenaza inmediata.