El economista y estratega senior de Interactive Brokers, José Torres, advirtió en Actualidad Radio que el incremento sostenido en los precios del crudo está forzando una reevaluación drástica de la economía estadounidense. Según Torres, si el barril se mantiene entre los 90 y 100 dólares, el impacto dejará de ser temporal para convertirse en un factor estructural de inflación.
Un giro de 180 grados en las tasas de interés
El panorama de las tasas de interés ha cambiado radicalmente en pocas semanas. «Se esperaba que veríamos dos o tres recortes este año, pero la situación ha girado totalmente. Ahora la Reserva Federal tendrá que aguantar, e incluso existe un 40% de probabilidad de que suban las tasas antes de que termine el año», señaló el economista.
Este escenario afecta directamente a múltiples sectores:
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Consumo y Servicios: El alza del combustible encarece desde los productos básicos hasta los servicios de transporte y logística.
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Sector Aéreo: Las aerolíneas ya han comenzado a trasladar los costos a los boletos, mermando la capacidad de pago de las familias.
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Ganancias Corporativas: Las empresas enfrentan costos crecientes que no pueden trasladar proporcionalmente al consumidor, lo que reduce sus márgenes de beneficio.
Riesgo de recesión y mercados a la baja
Torres recordó que saltos tan abruptos en el precio del petróleo suelen estar asociados a periodos de recesión, citando como antecedente la invasión de Rusia a Ucrania en 2022. En lo que va del año, los mercados ya reflejan una corrección cercana al 7%.
«Esto es sumamente negativo para los pequeños negocios que requieren financiamiento y para los ciudadanos con deudas en tarjetas de crédito o préstamos hipotecarios y de autos», concluyó Torres, advirtiendo que el nuevo «piso» del petróleo difícilmente bajará de los 70 dólares.