Está circulando un volante en Miami Beach, y por internet, firmado por la candidata a la comisión por el grupo IV, Kristen Rosen Gonzalez, en el que se informa que una persona muy cercana al alcalde Philip Levine estaría cabildeando para que se vendiera el complejo Rebecca Tower, un proyecto de viviendas públicas de bajo costo para personas de la tercera edad, la mayoría hispanos.
“Estoy impactada, como usted lo debe estar, cuando supe que David Custin, el gerente de la campaña de mi oponente, Betsy Perez, está cabildeando para la venta de Rebecca Towers a los constructores que quieren demolerlas para construir apartamentos para los ricos y privilegiados”, rezaba una parte del mensaje que Rosen Gonzalez envió por internet a los residentes de la playa.
Más adelante en su comunicación, la candidata explicó cuáles son las razones para afirmar que ese conjunto residencial está en peligro: “La corporación de desarrollo comunitario de Miami Beach (MBCDC, por sus siglas en inglés), cuyos miembros son nombrados por el alcalde Levine, ha aumentado la renta en varios apartamentos con el fin de presionar a sus residentes para que se vayan. También han rechazado reparaciones al inmueble como un primer paso en la campaña de tumbar estos edificios para darle cabida a otras construcciones”.
Reacciona Levine
El alcalde Levine ya respondió en fuertes términos a este mensaje, que considera infundado y falso, emitido con el objetivo de “causar miedo en los corazones y las mentes de las personas de la tercera edad y ganar puntos políticos…eso es vergonzoso y despreciable”, como lo escribió en carta dirigida a Miguel del Campillo, director ejecutivo de Rebecca Towers.
Por su parte el expresidente de la autoridad de vivienda de Miami Beach (entre 1973 y 1975), Gerald Schwartz, explicó que ese proyecto público de vivienda fue aprobado para su construcción. “No pudimos obtener financiación que era necesaria porque esa propiedad, que fue donada a la ciudad muchos años atrás, tenía un Acuerdo Restrictivo [Restrictive Covenant] que definía que sólo podía ser usada para propósitos públicos. Por lo tanto, ningún banco podía proveer la financiación”, explicó Schwartz en una comunicación enviada a Levine.
Por lo tanto, la única manera como se pudo obtener los recursos para construir los apartamentos fue a través de un individuo que garantizó un préstamo. “Por dicho Acuerdo Restrictivo no hay manera de que esa propiedad pueda ser utilizada para un desarrollo privado”, aclaró Schwartz.
“Evidencias”
Sin embargo, la candidata González dice tener “evidencias” de su denuncia. “MBCDC es la propietaria de ese edificio, localizado justo en frente del Centro de Convenciones.
Ellos sabotearon por cerca de un año el aire acondicionado para que los residentes se desesperaran por el calor. Aquellos que no se mudaron recibieron una nota en la que se les informaba que su renta iba a subir. Eso no le importó al alcalde Levine. Él quiere esa propiedad”.
Levine afirmó, en su comunicación a Del Campillo, que “estoy absolutamente comprometido para asegurar que Rebecca Tower siempre permanezca como un lugar de vivienda para las personas de la tercera edad.
Rebecca Tower es una institución positiva para nuestra ciudad y tiene mi total apoyo”, puntualizó el alcalde.
Este proyecto subsidiado fue construido en 1979 con 200 unidades. El Departamento de Vivienda y Desarrollo Urbano (HUD, por sus siglas en inglés) ofrece subsidios para residentes mayores de 62 años, de bajos ingresos. Ellos pagan cerca del 30% del alquiler, el resto es cubierto por el Gobierno federal.