La entidad alemana aclara que los médicos tratantes del copiloto no detectaron dicho padecimiento, debido a que este era antiguo.
La Clínica Universitaria de Düsseldorf, a la que acudió en los últimos dos meses el copiloto Andreas Lubitz para solicitar un diagnóstico, entregó su historial médico a la Fiscalía de la ciudad, encargada de investigar qué pudo llevar al joven a estrellar el pasado martes el avión de Germanwings.
Una portavoz de la Clínica confirmó que se han entregado las actas médicas sin añadir más detalles, ante la investigación en marcha y por respeto al deber de confidencialidad médica. Sin embargo, sí señaló que las informaciones que señalaban que el joven había sido tratado de una depresión en el centro eran incorrectas.
El pasado viernes, ante la sucesión de informaciones sobre la salud psíquica de Lubitz, el centro hospitalario emitió un comunicado en el que señalaba que el copiloto había acudido a la clínica como paciente en febrero y, por última vez, el pasado 10 de marzo.