No solamente organizaciones internacionales están pidiendo cuentas al presidente ilegal de Nicaragua Daniel Ortega, aquí también los nicaragüenses estamos cuestionando el hecho de que vamos a unas elecciones municipales, y aquí se están dando más atropellos en cuanto al trabajo que tiene que realizar la oposición”.
“Aquí presidentes de los consejos electorales, departamentales y municipales, están cuestionando el hecho de que el Consejo Supremo Electoral se está tomando atribuciones que no corresponden y no están en la ley. Los presidentes departamentales denunciaron que han enviado incluso contratos. Roberto Rivas, quien es el presidente del Poder Electoral quiere contratarlos como si fueran empleados cuando prácticamente son representantes de los partidos de oposición y que tienen un lugar en estos consejos tanto departamentales como municipales, igualmente regionales”.
“Esta queja no solamente está en los contenidos de los informes que ha presentado la Organización de Estados Americanos, sino que también en el último informe de la Unión Europea que cuestiona al orteguismo a través de sus cuadros políticos donde han tenido un control total de toda la estructura del poder electoral en Nicaragua”.
“El imperio mediático de Daniel Ortega se está expandiendo. Aquí se habla de que ahora estará abriendo otro canal de televisión, además de los 6 o 7 canales de televisión que están totalmente a su orden. Este imperio capitalista Ortega-Murillo sigue siendo uno de los cuestionamientos que hacemos los nicaragüenses. Ha creado una cantidad de empresas como Alba-Caruna, Banco Paraestatal del orteguismo donde el 50% de la factura petrolera que queda disponible para el gobierno, pagada a 25 años se está canalizando para crear una serie de empresas como Alba Generación, Alba Transportes, Alba Equipos, Alba Forestal, Alba Nicaragua SA, Alba Alimentos, en fin este es el país de las albas, pero lo que está viviendo Nicaragua es una pobreza, está soportando a un dictador que está utilizando los fondos venezolanos no solamente para asumir el control del poder electoral, sino que asumir todos los poderes del estado y prácticamente es un poder absoluto que tiene Ortega sobre el estado de Nicaragua”.