El Distrito de Administración del Agua del Sur de Florida (SFWMD) ha emitido una advertencia oficial de escasez de agua que afecta directamente a los condados de Miami-Dade y Monroe, extendiéndose también a Collier, Glades, Highlands y Lee. La medida responde a una preocupante combinación de factores: una sequía persistente y un consumo elevado por parte de la población.
Niveles críticos en el Acuífero Biscayne
La falta de precipitaciones ha sido determinante. Según reportes meteorológicos citados por la autoridad del agua, la región ha recibido menos de cuatro pulgadas de lluvia desde noviembre. Esto ha provocado que los niveles del Acuífero Biscayne, la principal fuente de agua potable para el condado, caigan drásticamente.
En algunos puntos, el agua subterránea se encuentra en sus niveles más bajos en más de una década. Este descenso aumenta el riesgo de intrusión de agua salada en los suministros de agua dulce, lo que podría comprometer la calidad del servicio a largo plazo.
En su orden oficial, el Distrito advirtió contundentemente: «Sin conservación, es posible que los suministros de agua durante el resto de la temporada seca no estén disponibles para satisfacer los requisitos actuales (…) protegiendo al mismo tiempo los recursos hídricos de daños graves».
Medidas voluntarias para evitar restricciones
Aunque la orden actual no impone restricciones obligatorias inmediatas, las autoridades han sido claras: si las condiciones empeoran y el consumo no disminuye, se implementarán medidas forzosas.
El Departamento de Agua y Alcantarillado de Miami-Dade insta a los residentes a limitar el uso del vital líquido exclusivamente para fines esenciales. Actualmente, el sur de Florida, desde St. Lucie hasta los Cayos, permanece bajo condiciones de sequía severa, con los niveles de humedad del suelo en el Everglades rozando índices extremos.
Para colaborar y evitar un racionamiento más estricto, se recomiendan las siguientes acciones inmediatas:
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Riego: Omitir los días programados de riego de césped hasta que se levante la advertencia (actualmente limitado a dos veces por semana bajo reglas voluntarias).
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Limpieza: Evitar lavar automóviles, barcos y fachadas.
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Hogar: Utilizar lavadoras y lavavajillas únicamente con cargas completas.
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Horarios: Modificar los patrones de consumo, evitando el uso intensivo de agua durante las mañanas y las noches, que son los picos de mayor demanda.