El analista internacional Emanuele Ottolenghi alertó que el riesgo de atentados en suelo estadounidense no proviene solo de infiltraciones recientes, sino de redes y células ya establecidas y radicalizadas dentro del país. Ante la escalada en el Medio Oriente, la posibilidad de que el régimen iraní o grupos como Hezbollah activen operativos locales es una preocupación real para las autoridades.
Ottolenghi señaló que la estrategia actual busca degradar la capacidad operativa de Teherán mientras se incentiva la presión interna. «La idea es dañar al sistema y dar coraje a la población para que regrese a las calles», explicó, recordando que existe una alienación total entre la sociedad civil iraní y sus líderes desde hace casi 30 años.