El periodista Henrique Cymerman informó sobre el fracaso de las conversaciones del fin de semana, atribuyéndolo a la negativa de Teherán de ceder en puntos innegociables: la entrega de uranio enriquecido y la suspensión de su programa nuclear. Según Cymerman, Irán ha alcanzado niveles de enriquecimiento del 60%, situándose a solo días de obtener el nivel necesario para una bomba atómica, lo que representa una «línea roja» infranqueable para la administración Trump.
El Estrecho de Ormuz, por donde transita el 20% de la energía mundial, se mantiene como el principal rehén de esta «partida de ajedrez». Mientras tanto, dentro de Irán, la Guardia Revolucionaria toma un protagonismo absoluto en la estructura de poder, en un contexto donde China, como principal comprador de crudo iraní, emerge como el único actor con capacidad real de presión diplomática sobre Teherán.