El Departamento de Estado anunció el miércoles que suspenderá el procesamiento de visas de inmigrante para ciudadanos procedentes de 75 países, incluidos Afganistán, Irán, Rusia y Somalia que, según el gobierno del presidente Donald Trump, probablemente requerirán asistencia pública en Estados Unidos.
La dependencia manifestó que había girado instrucciones a los oficiales consulares para suspender las solicitudes de visas de inmigrante de los países afectados, de acuerdo con una orden más amplia emitida en noviembre que endureció las reglas para los posibles inmigrantes que podrían convertirse en «cargas públicas» para Estados Unidos.
La medida se basa en las prohibiciones de inmigración y traslado que ordenó previamente el gobierno estadounidense en casi 40 países y es parte de los esfuerzos continuos de Trump por endurecer los estándares de ingreso de extranjeros al país.
«El gobierno de Trump está poniendo fin al abuso del sistema de inmigración de Estados Unidos por parte de aquellos que extraerían riqueza del pueblo estadounidense», declaró el departamento en un comunicado. «El procesamiento de visas de inmigrante de estos 75 países quedará suspendido mientras el Departamento de Estado reevalúa los procedimientos de procesamiento de inmigración para evitar la entrada de ciudadanos extranjeros que requerirían de asistencia social y beneficios públicos», añadió.
La suspensión, que entrará en vigor el 21 de enero, no se aplicará a los solicitantes que soliciten visas de no inmigrante, o visas temporales de turista o negocios, que constituyen la gran mayoría de los solicitantes de visas. La demanda de visas de no inmigrante probablemente aumentará drásticamente en los próximos meses y años debido a la próxima Copa Mundial de 2026 y los Juegos Olímpicos de 2028, ambos de los cuales se llevarán a cabo total o parcialmente en Estados Unidos.
Revisión adicional a solicitantes de visa
Otro aviso enviado el lunes a todas las embajadas y consulados de Estados Unidos señaló que los solicitantes de visas de no inmigrante deben ser evaluados ante la posibilidad de que puedan solicitar beneficios públicos en Estados Unidos.
«Con el descubrimiento de un fraude de beneficios públicos a gran escala en todo Estados Unidos, el gobierno de Trump está enfocado en eliminar y evitar el fraude en los programas de beneficios públicos», destacó el cable, que se refería en específico a la mayoría de las solicitudes de visas de no inmigrante.
El cable, del cual The Associated Press tuvo acceso a una copia, hace un llamado a los agentes consulares a asegurarse de que los extranjeros que deseen viajar a Estados Unidos «hayan sido evaluados y examinados por completo» para determinar si existe la posibilidad de que lleguen a depender de servicios públicos, antes de que se les emita una visa.
El cable destacó en varias oportunidades que depende del solicitante demostrar que no solicitará beneficios públicos mientras se encuentre en Estados Unidos y señala que los oficiales consulares que sospechen de algún solicitante que pueda solicitar beneficios públicos debe requerir que el solicitante llene un formato en el que demuestre su estado financiero.
El gobierno federal ya ha restringido el procesamiento de visas de inmigrante y no inmigrante para ciudadanos de decenas de países, muchos de ellos en África, Asia y Latinoamérica.
Aspectos personales a considerar
La guía de noviembre en la que se basa la decisión del miércoles instruía a los funcionarios de embajadas y consulados a evaluar de manera exhaustiva y completa a los solicitantes de visa para demostrar que no necesitarán depender de beneficios públicos del gobierno en ningún momento después de su admisión.
Aunque la ley federal ya requería que aquellos que buscan residencia permanente o estatus legal demostraran que no serían una carga pública, durante su primer mandato, Trump amplió el rango de programas de beneficios que podrían descalificar a los solicitantes, y las directrices en el cable parecen ir más allá.
Los inmigrantes que buscan entrar a Estados Unidos ya se someten a un examen médico realizado por un médico aprobado por una embajada estadounidense. Son examinados para determinar si padecen de enfermedades contagiosas, como la tuberculosis, y se les pide revelar cualquier historial de uso de drogas o alcohol, condiciones de salud mental o violencia. También se les requiere tener una serie de vacunas.
La nueva directriz amplió esos requisitos con más especificidad. Indicó que los oficiales consulares deben considerar una gama de detalles específicos sobre las personas que buscan visas, incluyendo su edad, salud, estado familiar, finanzas, educación, habilidades y cualquier uso pasado de asistencia pública, independientemente del país. También se debe evaluar la competencia en inglés de los solicitantes y pueden hacerlo mediante entrevistas en inglés.
Los expertos indicaron en ese momento que podría limitar aún más quién puede ingresar al país en un momento en que el gobierno ya está endureciendo esas reglas.
Los países afectados por la suspensión anunciada el miércoles son:
Afganistán, Albania, Argelia, Antigua y Barbuda, Armenia, Azerbaiyán, Bahamas, Bangladesh, Barbados, Bielorrusia, Belice, Bután, Bosnia, Brasil, Birmania, Camboya, Camerún, Cabo Verde, Colombia, Congo, Cuba, Dominica, Egipto, Eritrea, Etiopía, Fiji, Gambia, Georgia, Ghana, Granada, Guatemala, Guinea, Haití, Irán, Irak, Costa de Marfil, Jamaica, Jordania, Kazajistán, Kosovo, Kuwait, Kirguistán, Laos, Líbano, Liberia, Libia, Macedonia, Moldavia, Mongolia, Montenegro, Marruecos, Nepal, Nicaragua, Nigeria, Pakistán, República del Congo, Rusia, Ruanda, San Cristóbal y Nieves, Santa Lucía, San Vicente y las Granadinas, Senegal, Sierra Leona, Somalia, Sudán del Sur, Sudán, Siria, Tanzania, Tailandia, Togo, Túnez, Uganda, Uruguay, Uzbekistán y Yemen.
Fuente: MATTHEW LEE Associated Press