Si su prestamista cancela una fracción o el monto entero de su deuda, normalmente tendría que pagar impuestos sobre esa cantidad. Sin embargo, la ley provee una excepción que puede aplicar a dueños de residencias cuya deuda hipotecaria haya sido cancelada en el 2014. En la mayoría de los casos donde aplica esta excepción, la cantidad de la deuda perdonada no está sujeta a impuestos. Aquí le ofrecemos diez consejos sobre la cancelación de deudas hipotecarias:
1. Residencia Principal. Si la deuda cancelada fue de un préstamo para su casa principal, es posible que pueda excluir la cantidad perdonada de sus ingresos. Para calificar, tendría que haber usado el préstamo para comprar, construir o mejorar sustancialmente su residencia principal. Su residencia principal también debe asegurar la hipoteca.
2. Modificación del Préstamo. Si el prestamista le canceló parte de su hipoteca por medio de una modificación al préstamo o un ‘arreglo’, quizá pueda excluir esa cantidad de su ingreso. También es posible que pueda excluir cierta cantidad que haya sido liquidada como parte del Programa de Modificación Asequible del Hogar, HAMP (por sus siglas en inglés). Puede que la exclusión también aplique a la cantidad de la deuda cancelada por causa de una ejecución hipotecaria.
3. Refinanciamiento de la Hipoteca. La exclusión puede aplicarse a cantidades canceladas de una hipoteca refinanciada. Esto aplicaría únicamente si usó ganancias del refinanciamiento para comprar, construir o mejorar sustancialmente su residencia principal. Las cantidades que se hayan usado para otros propósitos no califican.
4. Otro Tipo de Deuda Cancelada. Otros tipos de deudas canceladas tales como una segunda propiedad, propiedades de alquiler y de negocios, tarjetas de crédito o préstamos de automóvil no califican para esta exclusión especial. Por otra parte, hay ciertas otras reglas que podrían permitir que ese tipo de deudas canceladas sean exentas de impuestos.