El gobierno interino de Delcy Rodríguez ha comenzado a desmantelar la profunda estructura de influencia cubana que sostuvo al chavismo durante los últimos 25 años. En un movimiento cargado de simbolismo y pragmatismo operativo, la mandataria encargada ordenó el reemplazo total de su esquema de seguridad, anteriormente custodiado por agentes de la isla, por funcionarios venezolanos.
Esta purga estructural ocurre en el marco de una salida masiva de militares, asesores de seguridad y personal de contrainteligencia cubanos, quienes han dado por finalizado su servicio en Venezuela para regresar a territorio cubano.
El fin del «Petróleo por Médicos»
La ruptura no se limita al anillo de seguridad presidencial. Según reportes difundidos por El Nacional y agencias internacionales, miles de profesionales de la salud también están abandonando el país ante el colapso del acuerdo bilateral que intercambiaba servicios médicos por suministros energéticos.
Claves de la fractura diplomática:
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Cierre del grifo petrolero: Siguiendo las directrices de la administración de Donald Trump, el gobierno de Rodríguez suspendió formalmente los subsidios de crudo a la isla.
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Abandono en masa: Sin el incentivo del petróleo, el personal técnico y médico cubano ha iniciado un retorno masivo a la isla.
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Evacuación médica militar: Se informó que militares cubanos heridos durante la operación estadounidense de principios de año también han sido trasladados a Cuba para su recuperación.
La «moneda de cambio» con Washington
Este distanciamiento definitivo de La Habana ha sido fundamental para que el gobierno interino logre avances con los Estados Unidos. Entre los hitos alcanzados en las últimas semanas destacan la reactivación de los canales de exportación de petróleo venezolano a mercados internacionales y la liberación de cientos de presos políticos bajo la reciente Ley de Amnistía.