MIAMI.- SERGIO OTÁLORA/ DLA
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Un punto que tiene empantanada la negociación entre algunos de los sindicatos de empleados del Condado Miami-Dade y la alcaldía de Carlos Giménez, es cómo se puede dar el incremento de los salarios.
El otro punto fue el plan de salud propuesto por la administración condal, al cual no quisieron adherirse los sindicatos de la policía y oficiales de las cárceles; de acueducto y alcantarillado, y de tránsito. La organización laboral de los bomberos tiene su propio plan de salud.
“Si los diez sindicatos [que tiene el Condado] hubieran aceptado el nuevo seguro de atención médica, se ahorrarían 50 millones de dólares. Con los cinco que ya negociaron vamos a ahorrar 26 millones”, dijo Mike Hernández, director de Comunicaciones de la alcaldía de Miami-Dade.
Esos recursos ahorrados, según Hernández, se repartirán entre los cinco sindicatos que ya negociaron sus contratos laborales. “Esos mismos recursos, no se podrán distribuir con las otras organizaciones de trabajadores”, advirtió. Además, “los otros sindicatos se van a quedar por fuera del nuevo plan de salud y seguirán con el antiguo, que sale mucho más caro para los dependientes de los asegurados”, señaló.
«No nos llaman»
“El Condado no nos ha llamado para reunirnos de nuevo”, argumentó Blanca Torrents Greenwood, directora ejecutiva del sindicato de la Policía del Condado Miami- Dade. “Nosotros le habíamos dado un presupuesto [a alcaldía] para hacer un contrato por dos años y en eso se detuvo. No estaban dispuestos [los negociadores de la administración de Giménez] a hacer un contrato por dos años y no hemos tenido otra reunión”.
Torrents Greenwood también dijo que su organización no estaba dispuesta a aceptar la fórmula de incremento salarial de la alcaldía, que consistía en condicionarlo al impuesto de propiedad, tasa que se calcula para el año 2015 en 5,5%.
La Asociación Benevolente de la Policía (PBA por su sigla en inglés), al parecer tiene una influencia importante sobre las demás colectividades que aún no han llegado a ningún acuerdo con la alcaldía.
Enfrentamiento
La gran crítica que le hacen los oficiales sindicalizados al alcalde Giménez es que él no se ha preocupado por el departamento de la Policía del Condado ni por la seguridad de sus residentes.
Consideran que es una “gastadera de dinero” implementar el sistema de camaritas pegadas al uniforme de los agentes, que no era necesario poner a la policía del Estado de Florida a investigar los tiroteos protagonizados por la policía del Condado.
Hay quienes consideran que por detrás de las diferencias, lo que existe es una irremediable “falta de química” entre el alcalde Giménez y el presidente del PBA, John Rivera. Al respecto, Torrents Greenwood opinó: “Esto no es cuestión de química, ni de que sean amiguitos, ni que vayan a pasear un fin de semana, es cuestión de que a John Rivera le importa lo que es mejor para los oficiales para proteger a la comunidad, sea quien sea el alcalde. Y si al alcalde no le importan la seguridad, ni los policías, ni los oficiales de las cárceles, claro que tenemos un problema”.
¿Impasse?
El año pasado hubo unas sesiones de impasse, es decir, de solución de un punto muerto de las negociaciones entre sindicatos y la alcaldía, en las que la Comisión desempeñó su papel de juez para resolver el conflicto laboral.
Sobre esto, Hernández respondió que “nosotros no queremos llegar a un proceso de impasse. La administración está negociando de buena fe, para nosotros es muy importante hablar con los sindicatos y conversar sobre lo que se puede lograr”.
Pero el PBA cree que la cercanía de las elecciones provocará un supuesto cambio de ideas en Giménez. “Él va a estar simulando, diciéndole al pueblo cosas que no son verdades, poniendo una luz más favorable para él, en vez de hacer lo que necesita ejecutar para los empleados”, opinó la representante sindical.