El arzobispo de Miami, Thomas Wenski, afirmó que Cuba ha llegado a un punto crítico donde el cambio político no solo es necesario, sino «inevitable». Durante su intervención en A Esta Hora, el líder religioso advirtió que para evitar un derramamiento de sangre, el proceso debe enfocarse en la reconciliación nacional y no solo en el reemplazo de figuras en el poder.
Wenski enfatizó que la identidad cubana trasciende las fronteras geográficas y que la reconstrucción del país debe incluir a todos por igual. “El pueblo cubano, donde quiera que esté, sigue siendo un solo pueblo; Cuba debe ser el hogar para todos sus hijos”, señaló, haciendo un llamado a sanar las fracturas históricas entre la isla y el exilio.
Una crisis humanitaria sin precedentes
El Arzobispo describió un escenario desolador en la isla, marcado por apagones prolongados, escasez extrema de alimentos y una parálisis casi total de la movilidad por falta de combustible. Para Wenski, este sufrimiento acumulado es el motor que hace que el cambio sea impostergable: “Debe ser un aterrizaje suave; de lo contrario, vendrán más violencia y más daños a las personas”.
Finalmente, destacó la labor de la Arquidiócesis de Miami, que a través de Cáritas ha logrado enviar ayuda humanitaria directa en coordinación con las autoridades de Estados Unidos. Aunque reconoció que la asistencia es pequeña frente a la magnitud de la tragedia, la calificó como un símbolo vital de solidaridad. “Es un momento para cambios de verdad, porque el pueblo ya no puede sufrir más”, concluyó.