El Estado Islámico y Al Qaeda están fortaleciendo su presencia en África y Medio Oriente, según un reciente informe de Naciones Unidas analizado por expertos. La creciente consolidación de estos grupos yihadistas, que ha sido posible en parte tras la caída del gobierno de Bashar al-Assad en Siria, representa un riesgo regional y global, advierte un analista de Actualidad Radio.
En su columna «Diario de Guerra», el coronel Octavio Pérez comentó sobre el informe presentado al Consejo de Seguridad de la ONU. El documento señala que facciones afiliadas al Estado Islámico y Al Qaeda han expandido su control territorial en el Sahel y Somalia, y han mejorado su capacidad ofensiva en África Occidental.
En Siria, en particular, Pérez destacó que más de 5,000 combatientes extranjeros operan bajo un liderazgo provisorio con vínculos extremistas. Ante esta situación, el coronel subrayó la importancia de la vigilancia internacional para mitigar los riesgos.