La captura de Nicolás Maduro no fue una operación convencional, sino una extracción de emergencia diseñada para salvarle la vida, según reveló el periodista de investigación Albert Castillón en el programa Cada Tarde. Castillón afirmó que el dictador pidió auxilio directo a Donald Trump tras descubrir que su propio anillo de seguridad, compuesto por militares cubanos, tenía órdenes de ejecutarlo si intentaba abandonar Venezuela con vida.
El periodista detalló que Maduro colaboró con las fuerzas estadounidenses ante la certeza de que el régimen de La Habana no le permitiría salir vivo del búnker. Sobre las lesiones visibles del exmandatario, Castillón aclaró que fueron producto de un forcejeo para evitar que se cerrara una puerta blindada y no de un enfrentamiento directo con tropas de EE. UU.. Actualmente, se habría iniciado una fase de negociación donde Maduro busca reducir una posible cadena perpetua a cambio de entregar pruebas que comprometen a otros líderes del chavismo.
En este contexto, el comunicador identificó el 23 de febrero como una fecha crítica, pues será cuando Hugo “El Pollo” Carvajal comparezca ante la justicia federal para aportar documentos que implicarían directamente a José Luis Rodríguez Zapatero. Castillón fue tajante al señalar que Zapatero no actuó como mediador, sino como un aliado internacional y portavoz del sistema venezolano.