Unas 30 o 40 personas marcharon afuera de las instalaciones con la esperanza de lograr la liberación de Lolita en su espacio natura, el océano.
«Es agradable ver como más gente se suma a la causa, ahora hay más personas que se entiende estos temas. Existe un plan en el que están trabajando para llevarla de vuelta a su entorno», dijo el manifestante Tom Willets.
Aparte de ese grupo en el Acuario Marino de Miami, otras protestas se presentaron en diversos lugares de la nación para llamar la atención en relación al caso de la liberación de Lolita.
Grupos defensores de los derechos de los animales quieren que Lolita sea colocada en un espacio protegido donde luego pueda hacer la transición al océano.
El Acuario Marino de Miami emitió un comunicado en respuesta a la protesta que rezaba lo siguiente: «No hay evidencia científica de que Lolita pueda sobrevivir si es retirada de su hogar en el Acuario Marino de Miami. Sería irresponsable y cruel de tratar su vida como un experimento».
La ballena de 7.000 libras ha pasado más de 35 años sola en el estanque más pequeño para orcas de Estados Unidos.