A pesar de ello, las autoridades aconsejan a los residentes mantenerse alejados de las carreteras y permanecer en los refugios, si es necesario, hasta que la tormenta haya pasado completamente.
Las escuelas del condado permanecerán cerradas el viernes, al igual que las oficinas gubernamentales, mientras que todos los parques y centros comunitarios en Fort Lauderdale volverán a abrir el sábado, reseña Local10.
Con respecto a la recolección de basura, se espera que se reanude el sábado.
Todos los puentes en el condado de Broward permanecerán cerrados hasta nuevo aviso.
El Aeropuerto Ejecutivo de Fort Lauderdale, las instalaciones de Aduanas y Protección de Fronteras de EE.UU y el Downtown Helistop también permanecerán cerrados hasta nuevo aviso.
El Nuevo Herald resalta que antes de que se disipara el temor a una arremetida frontal del huracán Matthew, Broward lució hasta la tarde del jueves como un condado fantasma. Las constantes alertas de las autoridades lograron que la mayor parte de la población se mantuviera a salvo en sus viviendas o en albergues públicos.
A diferencia de la estela de muerte y destrucción local que provocó Wilma hace más de una década, las ráfagas de Matthew de hasta 55 millas por hora, solo provocaron la interrupción del servicio eléctrico en miles de hogares.
Fuente: Miamidiario.com