Los 12 miembros del jurado, siete mujeres y cinco hombres, se presentaron a las 09.00 hora local (13.00 GMT) ante el juez federal George A. O’Toole Jr, encargado del caso, quien les preguntó si habían conseguido aislarse de la información de los medios de comunicación.
Tras una respuesta afirmativa, les pidió que retomaran su discusión para decidir si, como sostiene la defensa, el acusado se dejó influir por su hermano mayor, Tamerlán, a la hora de colocar las bombas o si quiso perpetrar el mayor daño posible en nombre de la yihad, como sostiene la Fiscalía.
A la Corte también entró Tsarnaev, de 21 años y origen checheno, quien solo rompió la aparente impasibilidad que ha mantenido durante el juicio hace dos semanas, cuando una de sus tías de Rusia acudió a declarar, rompió a llorar y provocó la misma reacción en el acusado.
La vida de Tsarnev depende ahora del mismo jurado que, en la primera parte del juicio, de forma unánime lo declaró culpable de los 30 cargos que se le imputan, 17 de los cuales -entre ellos el de uso de arma de destrucción masiva- podrían enviarle al corredor de la muerte.
El jurado plasmará su decisión en un documento de 24 páginas en el que se desglosan los 30 cargos que se le imputan a Tsarnaev y en el que tendrán que indicar si consideran que el acusado actuó intencionadamente, guiado por un deseo de hacer daño o fue manipulado por su hermano.