El presidente de la Cámara Baja estatal, el republicano Brian Bosma, quiso hoy dejar «muy claro» que la ley no puede tener margen para «permitir la discriminación».
El gobernador de Indiana, el republicano Mike Pence, aprobó la semana pasada una ley que daba carta blanca a los comercios del estado para prohibir la entrada a parejas de homosexuales en nombre de la «libertad religiosa».
La legislación causó una gran polémica y desató las críticas no sólo de los grupos defensores de los derechos de los homosexuales, sino también de empresarios, políticos republicanos y demócratas e, incluso, de la Casa Blanca.
Bosma salió hoy al paso de esas críticas y, aunque no precisó los cambios que se aplicarán a la ley, adelantó que el texto reflejará el hecho que Indiana valora a todo el mundo, incluidos «gais, heterosexuales, negros, blancos, religiosos, no religiosos».