El comportamiento de los precios del petróleo y la gasolina responde a dinámicas diferentes del mercado, una distinción que resulta fundamental para comprender las fluctuaciones que experimentan los consumidores en las estaciones de servicio. Así lo explicó Jorge Piñón, experto en petróleo, durante una entrevista con Actualidad Radio.
Piñón señaló que el petróleo crudo es la materia prima, mientras que la gasolina constituye el producto final que se comercializa. Entre ambos procesos existe un desfase de aproximadamente 30 a 45 días, período necesario para que el crudo sea refinado y transformado en combustible.
Esta diferencia temporal explica por qué una disminución en las cotizaciones internacionales del petróleo no se traduce de inmediato en una reducción equivalente del precio de la gasolina.
El experto indicó que los distribuidores y propietarios de estaciones de servicio deben administrar sus inventarios tomando en cuenta el costo del combustible que ya adquirieron y las expectativas sobre los precios de sus próximas compras.
Cuando el petróleo comienza a bajar, los comerciantes pueden anticipar que el combustible que adquirirán en los siguientes días tendrá un costo menor. En consecuencia, buscan vender sus inventarios actuales y reemplazarlos con gasolina comprada a precios más favorables.
Durante la conversación se analizaron las cotizaciones del petróleo Brent, que rondaba los 98 dólares por barril, y del crudo estadounidense WTI, situado cerca de los 90 dólares.
En cuanto al precio de la gasolina regular, se mencionó un promedio nacional cercano a los cuatro dólares por galón, mientras que en Miami-Dade los precios presentaban diferencias significativas entre estaciones, con valores que oscilaban entre los 3,60 y los 4,60 dólares.
Piñón también destacó que algunas estaciones comenzaban a reflejar reducciones en sus precios. Como ejemplo, se mencionó una gasolinera Shell que pasó de vender el galón de gasolina regular a 3,97 dólares el domingo, a 3,75 dólares en los días posteriores, una disminución de 22 centavos.
Asimismo, se hizo referencia a los precios más competitivos que ofrecen determinados establecimientos mediante programas de afiliación, donde algunos consumidores habían encontrado combustible a 3,48 dólares por galón.
El análisis de Jorge Piñón permite comprender que el precio de la gasolina no depende exclusivamente de la cotización internacional del petróleo, sino también de los procesos de refinación, distribución y administración de inventarios.
Estos factores determinan el tiempo que tarda una variación del mercado petrolero en trasladarse al bolsillo de los consumidores.