El periodista y analista Marcos Ommati analizó el escenario político de Brasil tras la primera vuelta de las elecciones presidenciales y consideró que la disputa por la Presidencia permanece abierta de cara a la segunda ronda.
Aunque Jair Bolsonaro obtuvo una ventaja de más de dos millones de votos sobre Luiz Inácio Lula da Silva, Ommati señaló que una parte decisiva del resultado podría estar en los votos obtenidos por los candidatos que ocuparon el tercer, cuarto y quinto lugar. En conjunto, estos aspirantes concentraron alrededor de 7 millones de votos, un caudal que podría inclinar la balanza en la segunda vuelta.
Sin embargo, Ommati destacó otro dato que considera todavía más importante: los aproximadamente 33 millones de brasileños habilitados para votar que no acudieron a las urnas. Para el analista, si una parte significativa de esos electores decide participar en la segunda vuelta, prevista para el 25 de octubre, el resultado podría cambiar.
La elección también abrió un debate sobre la confiabilidad del sistema electoral brasileño. Ommati explicó que el voto es completamente electrónico y que no existe un comprobante físico individual que permita verificar posteriormente cada sufragio. Por ello, considera que en una elección extremadamente cerrada resulta difícil realizar un reconteo independiente de los votos.
El analista también llamó la atención sobre la interrupción que se produjo durante la divulgación de los resultados. Mientras continuaba el conteo de los votos para otros cargos, durante más de una hora dejaron de actualizarse los resultados de la elección presidencial. Aunque esto no constituye por sí mismo una prueba de irregularidades, Ommati consideró que el episodio genera interrogantes, especialmente entre sectores de la derecha brasileña que desde hace tiempo reclaman mecanismos adicionales de auditoría.
Otro elemento que, según Ommati, ha influido en el ambiente electoral son los cuestionamientos alrededor del juez de la Suprema Corte Alexandre de Moraes. El periodista mencionó investigaciones relacionadas con un contrato millonario entre un banco y el bufete de abogados de la esposa del magistrado, situación que ha generado acusaciones de posible conflicto de intereses.
A juicio de Ommati, estos escándalos han alimentado el descontento de sectores del electorado y pudieron contribuir al fortalecimiento de la campaña bolsonarista.
El periodista describió además a Brasil como un país profundamente polarizado, prácticamente dividido entre un electorado de izquierda y otro de derecha. En ese escenario, también analizó el posible impacto de un respaldo de Donald Trump a Bolsonaro.
Ommati señaló que Trump ha mantenido una postura relativamente prudente frente a la elección brasileña, pese a que su figura tiene una fuerte identificación con el sector conservador. Según el analista, una intervención más directa del expresidente estadounidense podría movilizar a los sectores de derecha, pero también generar una reacción contraria entre los votantes de izquierda.
Con millones de votos todavía en disputa y una cantidad igualmente significativa de electores que no participaron en la primera vuelta, Brasil llega a una segunda ronda marcada por la polarización, los cuestionamientos al sistema electoral y una intensa batalla por cada voto.
Para Marcos Ommati, el resultado final dependerá tanto de la transferencia de votos de los candidatos eliminados como de la capacidad de Bolsonaro y Lula para movilizar a los millones de brasileños que decidieron no votar en la primera vuelta.
(AP Foto/Eraldo Peres)