El reciente acercamiento de Delcy Rodríguez al presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, durante la Asamblea General de la ONU volvió a poner bajo la lupa una relación que, según Antonio de la Cruz, especialista en energía y petróleo venezolano, debe examinarse mucho más allá de una imagen. Para entenderla, propuso regresar a los años en que el gobierno de Maduro enfrentaba dificultades para vender petróleo por efecto de las sanciones estadounidenses.
De la Cruz sostuvo que Rodríguez, entonces vicepresidenta, buscó canales para colocar crudo venezolano en Asia. Al mismo tiempo, afirmó, Caracas procuraba conservar interlocutores en España por el peso de ese país en las decisiones de la Unión Europea. «España tiene un juego importante, porque las decisiones se toman por unanimidad», señaló.
La distinción entre las sanciones de Washington y las europeas es central para ese análisis. De la Cruz considera que evitar una ampliación de la presión económica europea era un interés del gobierno venezolano; su afirmación sobre el papel que habría desempeñado España en ese objetivo es una interpretación política.
En ese escenario, el analista ubicó los contactos de Rodríguez con el empresario Víctor de Aldama y el entorno del entonces ministro José Luis Ábalos. La salida de Ábalos del Gobierno, explicó, abrió para la dirigente venezolana una pregunta sobre quién podía sostener esa vía de comunicación. De la Cruz mencionó en ese contexto a Koldo García y al expresidente José Luis Rodríguez Zapatero, conocido por su participación en gestiones de diálogo sobre Venezuela.
El analista vinculó esa red de contactos con los interrogantes que hoy rodean a las operaciones petroleras y a los señalamientos de presunta financiación política. La existencia de comunicaciones entre sus protagonistas no prueba, por sí misma, que se hayan producido pagos ilegales. Las investigaciones deberán determinar qué negocios llegaron a concretarse, cómo se movieron los recursos y cuál fue la intervención de cada persona.
De la Cruz añadió una hipótesis sobre el origen de parte de la información examinada en España. Considera posible que agencias estadounidenses hayan obtenido datos de personas relacionadas con estas gestiones y los hayan compartido con investigadores españoles.
Fuente: Actualidad Radio
Foto AP/Pedro Mattey