Pakistán dijo a primera hora del jueves que llevó a cabo ataques aéreos contra 10 sitios en Afganistán que, según afirma, se utilizaron para lanzar drones hacia territorio paquistaní en la víspera, en una importante escalada en los recientes enfrentamientos entre las naciones vecinas que amenaza los esfuerzos de mediación internacional.
La campaña aérea alcanzó las provincias de Kandahar, Paktia y Khost, en el sur y el este de Afganistán, y se cobró la vida de cuatro civiles, indicó el portavoz del gobierno afgano, Zabihullah Mujahid, en un comunicado.
“Estos descarados actos de agresión y ataques por parte del régimen militar paquistaní recibirán una respuesta apropiada”, sostuvo.
El ministro pakistaní de Información, Attaullah Tarar, anunció la ofensiva en una publicación en X después de que funcionarios dijeron que fuerzas del Talibán afgano dispararon ocho aviones no tripulados y bombardearon puestos fronterizos paquistaníes luego de que tropas de Islamabad frustraron lo que describieron como un intento de infiltración transfronteriza por parte de insurgentes.
Mujahid, el vocero del gobierno afgano, rechazó las afirmaciones de Pakistán sobre ataques con drones y advirtió de “consecuencias” para Islamabad por su ofensiva aérea.
Las declaraciones contradictorias acerca del episodio con aviones no tripulados se produjeron dos días después de que cazas paquistaníes atacaron sitios en el este de Afganistán que Islamabad describió como escondites de milicianos.
La escalada amenaza los esfuerzos de mediación de China, Turquía, Qatar y Arabia Saudí para negociar una paz duradera entre Kabul e Islamabad.
Pakistán ha acusado repetidamente al gobierno del Talibán afgano de permitir que insurgentes operen desde su territorio y lancen ataques al otro lado de la frontera que comparten, algo que Kabul niega.
“En lugar de desmantelar estas redes y tomar medidas creíbles y verificables contra quienes utilizan suelo afgano para perpetrar terrorismo contra Pakistán, el régimen talibán afgano ha optado por agravar la situación mediante operaciones hostiles con drones contra Pakistán”, dijo Tarar.
“Los ataques fueron deliberados, precisos, calibrados y proporcionales y se limitaron estrictamente a objetivos militares identificados vinculados directamente a los intentos de ataques contra Pakistán”, agregó.
Funcionarios paquistaníes afirmaron el miércoles que las fuerzas de seguridad neutralizaron ocho drones rudimentarios presuntamente lanzados por los talibanes antes de que pudieran ingresar a la ciudad noroccidental de Kohat y a la localidad fronteriza de Torkham, y que fuerzas afganas dispararon morteros y otras armas pesadas contra puestos fronterizos paquistaníes. Las fuerzas paquistaníes respondieron con fuego de artillería contra puestos fronterizos talibanes, baterías de mortero y posiciones defensivas, apuntaron.
Los cuatro funcionarios hablaron bajo condición de anonimato porque no estaban autorizados a informar a la prensa sobre los últimos incidentes.
Según el Ministerio de Información de Pakistán, en los ataques aéreos del lunes murieron 28 insurgentes, mientras que las autoridades afganas reportaron que al menos tres civiles murieron y otros cuatro resultaron heridos. La misión de Naciones Unidas en Afganistán confirmó las víctimas civiles y Kabul protestó formalmente por el ataque.
En un aparte de la Asamblea General de la ONU en Nueva York, el ministro de Exteriores de Pakistán, Ishaq Dar, expresó su preocupación por lo que dijo era la presencia de más de dos docenas de grupos insurgentes antipaquistaníes en Afganistán.
Las operaciones aéreas de Islamabad del lunes se produjeron tras un tiroteo con insurgentes en Hangu, un distrito en la provincia noroccidental de Khyber Pakhtunkhwa próximo a la frontera afgana, que se cobró la vida de seis efectivos de las fuerzas de seguridad locales. Días antes, un suicida atacó una mezquita en un complejo policial en la cercana ciudad de Kohat.
Luego, ocho hombres armados irrumpieron en el complejo provocando un tiroteo que duró 20 horas y en el que fallecieron al menos a 21 personas, la mayoría agentes de policía. Ningún grupo se ha atribuido la responsabilidad de los ataques.
Las autoridades paquistaníes culparon de la violencia al Talibán paquistaní y a grupos insurgentes aliados. La milicia, conocida formalmente como Tehrik-e-Taliban Pakistan, ha intensificado sus ataques contra las fuerzas de seguridad paquistaníes, impulsada por el regreso del Talibán afgano al poder en Kabul en 2021.
Ahmed informó desde Islamabad. El periodista de The Associated Press Abdul Qahar Afghan en Kabul contribuyó a este despacho.
Fuente: RIAZ KHAN y MUNIR AHMED/Associated Press
(AP Foto/Shafiullah Kakar)