Oswaldo José Pirela, coordinador de receptores de ligas menores de los Padres de San Diego, regresó a su hogar en Arizona luego de ser liberado bajo fianza tras una detención ejecutada por el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE), según un reporte de Telemundo 51.
El exjugador venezolano, quien formó parte del sistema de los Rangers de Texas, fue interceptado el pasado 16 de agosto en el Aeropuerto Internacional de El Paso mientras realizaba un viaje laboral asociado al equipo californiano. Finalmente, fue puesto en libertad el 24 de agosto, aunque permanece a la espera de sus procedimientos de expulsión.
Choque de versiones sobre su estatus legal
El caso de Pirela expone la compleja y vulnerable situación en la que se encuentran los solicitantes de asilo. De acuerdo con el Departamento de Seguridad Nacional (DHS), el entrenador ingresó legalmente a Estados Unidos en 2014, pero permaneció en el país más allá de su tiempo autorizado, el cual expiró a principios de 2018.
La agencia federal justificó su arresto señalando que, al ser abordado, Pirela «no tenía en su poder documentación legal que le otorgara estatus en el país». Además, el DHS fue enfático al aclarar que poseer una autorización de empleo o tener una solicitud de asilo en trámite «NO confieren estatus legal en Estados Unidos».
Por su parte, la familia del técnico ha cuestionado firmemente la narrativa oficial y contrató a un abogado de inmigración para refutarla. La defensa argumenta que Pirela ingresó con visa de turista, presentó su caso de asilo y obtuvo sus permisos de trabajo en el marco de ese procedimiento.
A través de un comunicado, sus allegados explicaron que la fecha de vencimiento estampada en una visa no determina por sí sola la permanencia autorizada, ni demuestra que la persona haya estado fuera de un procedimiento migratorio. Asimismo, exigieron al DHS que demuestre con documentos que Pirela —quien vive a las afueras de Phoenix y es padre de dos niñas nacidas en EE. UU.— se encuentra en situación irregular.
Cautela por parte de la familia y el equipo
Tanto la franquicia de Grandes Ligas como el círculo íntimo del entrenador han optado por la discreción mientras avanza el proceso legal. Craig Hughner, portavoz de los Padres de San Diego, celebró la liberación de Pirela, pero indicó que la organización no emitirá más comentarios para respetar su privacidad y el caso en curso.
En esa misma línea, Kimberly Pirela, esposa del coordinador, confirmó a la cadena televisiva que su esposo ya se encuentra con ellos en Arizona, pero declinó profundizar por consejo legal.
«Gracias a Dios él está con nosotros. Sabemos que han estado muy pendientes, pero pues nosotros no tenemos planeado en el momento dar declaraciones. Ahora nos toca seguir con todo este proceso y pues debemos concentrarnos en que realmente nos interesa que es hacer todo lo mejor posible». — Kimberly Pirela, esposa de Oswaldo Pirela.
Foto cortesía de la familia Pirela, vía Telemundo