El abogado experto en inmigración Ángel Leal advirtió que los recientes cambios en la política migratoria de Estados Unidos podrían tener un impacto directo tanto sobre quienes ingresaron al país con visa de turista y posteriormente solicitaron asilo como sobre las empresas que dependen de profesionales extranjeros bajo el programa H-1B.
Leal explicó que la vigencia de una visa no debe confundirse con el período autorizado de permanencia en Estados Unidos. Una persona puede tener una visa válida por varios años, pero si permanece más tiempo del permitido tras su entrada, esa visa queda automáticamente sin efecto. A su juicio, este aspecto tendrá cada vez mayor peso en los procesos de asilo, ya que los adjudicadores podrían revisar con detalle cuándo se obtuvo el documento, cuántas veces se utilizó, el propósito declarado del viaje y el lapso transcurrido antes de pedir protección.
Presión sobre las solicitudes y restricciones a visas laborales
Como parte de la estrategia del gobierno para reducir el elevado número de casos pendientes, el especialista señaló que una proporción significativa de solicitudes de asilo afirmativo podría ser remitida de forma directa a las cortes de inmigración ante cualquier elemento de inelegibilidad.
Por otro lado, al analizar la propuesta de imponer una tarifa superior a los 100,000 dólares para determinadas solicitudes vinculadas a la visa H-1B, Leal consideró que la medida beneficiaría principalmente a las grandes corporaciones, relegando a las pequeñas y medianas empresas.
“Sectores como ciencia, tecnología, ingeniería y matemáticas dependen en buena medida de profesionales extranjeros; encarecer excesivamente su contratación podría terminar afectando la competitividad estadounidense y provocando una fuga de talento hacia otros países”. — Ángel Leal, abogado experto en inmigración.
Wilfredo Lee / AP