El Ministerio de Defensa colombiano anunció el jueves que desplegará más de 11.000 uniformados para reforzar la seguridad durante la toma de posesión presidencial del conservador Abelardo de la Espriella a realizarse el 7 de agosto en Cali, zona del suroeste del país en la que operan grupos armados ilegales.
“El Estado colombiano está preparado para garantizar la seguridad antes, durante y después de la posesión presidencial», aseguró la ministra de Defensa encargada, Angélica Verbel López, en un comunicado de prensa.
La seguridad será reforzada tanto en Cali, capital del departamento Valle del Cauca, como en sus municipios aledaños que incluyen a Jamundí, donde hacen presencia las disidencias de la extinta guerrilla Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) que no se acogió al acuerdo de paz firmado hace una década con el Estado.
El Ministerio de Defensa indicó que fortalecerán la inteligencia militar para anticipar o detectar “cualquier acción criminal”, lo que se une a la recompensa de hasta 157.000 dólares ofrecida por la alcaldía de Cali por información sobre posibles ataques.
También será restringido el espacio aéreo de Cali para sobrevolar drones. Sólo podrán operar los drones desplegados por la fuerza pública para labores de vigilancia.
Las disidencias de las FARC suelen ejecutar acciones criminales de alto impacto, usando explosivos usualmente lanzados desde drones, lo que ha cambiado la dinámica del conflicto armado en los últimos dos años.
Los militares y policías que serán desplegados en la zona tendrán especialidades de antiexplosivos, operaciones especiales, artillería, vigilancia, transporte y evacuaciones aeromédicas, agregó el reporte.
El esquema de seguridad será complementado por helicópteros y aviones militares que sobrevolarán la ciudad.
De la Espriella decidió posesionarse en Cali rompiendo la tradición de jurar en Bogotá como sus antecesores para dar un mensaje a los grupos armados ilegales a los que prometió mano dura en su gobierno.
“Bandido que no se someta, lo vamos a dar de baja», dijo De la Espriella el jueves en una declaración a la prensa en la que dio “menos de una semana” a los ilegales para que se rindan. «Luego no digan que no se los advertimos”, agregó.
De la Espriella, quien ha denunciado amenazas en su contra, insistió en que cortará con la política de negociación de paz con los ilegales que sostuvo el saliente presidente Gustavo Petro.
Petro desconoció la victoria de De la Espriella, su férreo opositor, pese a que la autoridad electoral lo declaró ganador sobre el oficialista Iván Cepeda, lo que derivó en la suspensión de la transición de gobierno entre las entidades.
No obstante la tensión política, De la Espriella ha continuado armando su equipo de gobierno y preparando su asunción al poder. El jueves anunció como ministra de Salud designada a la abogada Ana María Vesga, a quien le encomendó “superar la crisis humanitaria, financiera y de confianza que enfrenta la salud”.
Fuente: ASTRID SUÁREZ/The Associated Press
(Foto AP/John Vizcaino)