En una entrevista enfocada en el análisis del comportamiento social, el presidente de la encuestadora Megaanálisis, Rubén Chirino, sostuvo que la catástrofe humanitaria provocada por el doble terremoto en Venezuela marcó un punto de inflexión irreversible en la percepción ciudadana sobre la gestión gubernamental, evidenciando que la respuesta oficial fue tardía, insuficiente y superada por la autoorganización de la sociedad civil.
Chirino explicó que su firma demoró en publicar estudios cuantitativos de opinión debido al rigor metodológico de la investigación social, el cual establece que la ciudadanía atraviesa fases muy marcadas tras un desastre de gran magnitud: primero el shock y el voluntariado espontáneo, luego la desesperación logística y finalmente el duelo colectivo, procesos que deben decantar antes de medir con precisión estadística el sentir popular.
“En las primeras horas de la emergencia, donde no hubo gobierno, hubo sociedad”. — Rubén Chirino, presidente de Megaanálisis.
El analista destacó la movilización masiva y voluntaria de los ciudadanos para llevar agua, alimentos y medicinas a las zonas devastadas, contrastando esta solidaridad con las trabas burocráticas impuestas por las propias autoridades para obstaculizar el ingreso de ayuda humanitaria independiente.
Propaganda oficial y desgaste político
Asimismo, Chirino criticó con dureza el manejo comunicacional del oficialismo, señalando que los intentos de la maquinaria estatal por capitalizar políticamente la tragedia fracasaron ante la cruda realidad que vivieron los damnificados en las calles.
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Desplome de simpatías: Según las valoraciones derivadas del trabajo de campo de su consultora, el respaldo al modelo oficialista —que ya registraba mínimos históricos antes de los sismos— sufrió un deterioro acelerado, consolidando la percepción generalizada de que el Estado abandonó a su suerte a la población.
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Perspectivas de transición: Finalmente, el experto concluyó que la magnitud de los daños materiales obligará a gestionar una masiva asistencia internacional, un escenario que, combinado con la presión diplomática impulsada desde Washington y el envío de expertos en infraestructura estratégica, podría acelerar de manera drástica los tiempos políticos hacia un proceso de transición en el país.
(AP Foto/Pedro Mattey)