El analista político Walter Molina Galdi afirmó que la reconstrucción de Venezuela tras la emergencia provocada por los terremotos debe estar acompañada obligatoriamente de un proceso de recuperación institucional y democrática, advirtiendo que la ayuda internacional requiere estrictos mecanismos de supervisión para evitar que los recursos sean desviados por los aparatos de corrupción.
Durante una entrevista con Carlos Acosta y Agustín Acosta, Molina Galdi señaló que la indignación de los ciudadanos no solo responde a la magnitud de la catástrofe natural, sino también al convencimiento de que muchas de las edificaciones colapsadas reflejan años de improvisación, irregularidades en los contratos y total ausencia de controles técnicos.
“La gente siente rabia y dolor porque entiende que muchos de esos edificios fueron construidos sin los estudios adecuados y bajo esquemas de corrupción. Esa realidad ha fortalecido la convicción de que Venezuela necesita un cambio profundo”. — Walter Molina Galdi.
Vigilancia de la ayuda humanitaria
El analista sostuvo que la ayuda económica comprometida por gobiernos, organismos multilaterales y organizaciones no gubernamentales internacionales debe administrarse bajo una vigilancia permanente para garantizar que llegue de forma efectiva a las comunidades afectadas del litoral y de la capital. Molina Galdi recordó que durante años se han denunciado graves vicios en la ejecución de obras públicas, por lo que consideró indispensable establecer sistemas independientes de auditoría y rendición de cuentas para todos los proyectos habitacionales que se desarrollen.
A su juicio, el territorio nacional enfrenta simultáneamente dos desafíos titánicos: atender la emergencia humanitaria inmediata y reconstruir el Estado de derecho.
En ese contexto, insistió en que el apoyo a los damnificados, la remoción de escombros y la atención sanitaria a las víctimas deben mantenerse como la prioridad absoluta, al tiempo que se diseña un plan de infraestructura a largo plazo basado en criterios estrictamente científicos y no políticos. Para ello, destacó el rol de los ingenieros, arquitectos y especialistas de la diáspora venezolana, cuyo conocimiento técnico será fundamental para recuperar los servicios públicos esenciales del país.
