El consultor en Seguridad y Defensa, Santiago García, analizó el actual escenario electoral de Colombia, advirtiendo sobre la peligrosa evolución de las estructuras criminales en el país. El experto señaló que estas mafias ya no operan solo mediante un brazo armado, sino que manejan de forma simultánea un frente político y económico que les permite lanzar ataques físicos, morales y campañas de desprestigio contra la democracia.
Al evaluar el terreno político, García analizó la drástica caída en la votación de Paloma Valencia frente al caudal histórico de su sector. A juicio del consultor, el factor determinante fue que la campaña desdibujó la percepción pública de la dirigente, quien era reconocida por su firmeza e identidad ideológica clara, provocando que sus votantes tradicionales perdieran la conexión con ella al notar un discurso excesivamente moderado.
Finalmente, el analista apuntó hacia los errores internos de la campaña, criticando duramente la falta de cohesión y las contradicciones públicas mostradas entre Valencia y su fórmula vicepresidencial. García concluyó que estas diferencias transmitieron un mensaje de descoordinación interna que terminó por espantar al electorado de derecha hacia la abstención u otras alternativas políticas, demostrando que la coherencia sigue siendo el activo más valioso en la política moderna.