El director del Instituto de Ciencias Políticas Hernán Echavarría Olózaga, Carlos Chacón, analizó los sorpresivos resultados electorales en Colombia, destacando el inesperado caudal de votos obtenido por el candidato Abelardo de la Espriella, quien superó los 10 millones de sufragios, en contraste con el desplome de figuras tradicionales como Paloma Valencia.
Para el analista, este panorama refleja que el electorado colombiano busca un cambio definitivo, pero distante de la propuesta de Gustavo Petro. Chacón comparó este escenario con los comicios de hace cuatro años, señalando que en ambas ocasiones ganaron candidatos antiestablecimiento que hablan de cambio desde orillas completamente opuestas: la izquierda radical y la derecha.
A nivel geográfico, la división del país quedó marcada entre el Pacto Histórico dominando las costas y la centroderecha consolidándose en el centro y en departamentos clave como Antioquia. El analista advirtió que De la Espriella enfrentará serios desafíos de gobernabilidad en el Congreso, donde la falta de una representación de centro lo obligará a tejer puentes y construir alianzas con los partidos tradicionales, que hoy operan como la bisagra del poder.
Finalmente, Chacón calificó como «muy grave» la postura del presidente Gustavo Petro de sembrar dudas sobre el sistema electoral, recordando que el proceso contó con más de 300,000 testigos de mesa y 1,000 observadores internacionales. El director defendió la transparencia de los escrutinios y advirtió que la estrategia del oficialismo de deslegitimar los resultados jurídicos solo genera una peligrosa sensación que podría desencadenar violencia en las calles.