Continúa la angustia por la desaparición de Savannah, mientras su familia insiste en que nunca es tarde para hacer lo correcto y pide a quien tenga información que la entregue. Se trata de una mujer mayor, con problemas de salud, que depende de medicamentos y tiene un marcapasos, un elemento que ahora cobra relevancia en la investigación. Según reportes de cadenas nacionales, las autoridades evalúan utilizar tecnología capaz de detectar la señal del marcapasos para intentar ubicarla. Al mismo tiempo, el hallazgo de un guante cerca de la escena —con posibles rastros de ADN— mantiene abiertas nuevas líneas de investigación, aunque la información sigue llegando a cuentagotas.
En entrevista en el programa de Yoly Cuello, el investigador William Acosta, ex oficial de la policía de Nueva York, cuestionó el manejo inicial de la escena del crimen y advirtió que pudo haberse contaminado evidencia clave, lo que complica el avance del caso. Explicó, además, que la muestra de ADN deberá pasar por varios filtros antes de ingresar al sistema CODIS del FBI, lo que podría demorar los resultados. Mientras tanto, se realizan vuelos a baja altura para intentar captar la señal del marcapasos y el sheriff confirmó que la familia ha sido descartada como sospechosa, lo que sugiere que la pesquisa se concentra fuera del entorno cercano. A 17 días de la desaparición, las autoridades insisten en que el proceso debe ser meticuloso para preservar la cadena de custodia.