El director del Foro Penal, Alfredo Romero, encendió las alarmas en el programa Cada Tarde sobre la narrativa oficial que condiciona la liberación de presos políticos a la aprobación de una nueva Ley de Amnistía. Para el abogado y defensor de derechos humanos, esta estrategia no es más que una táctica dilatoria del régimen.
«No es cierto que se requiera una ley de amnistía para lograr la excarcelación», sentenció Romero, argumentando que la libertad debe ser inmediata y no puede depender de un instrumento legal que ni siquiera ha sido debatido.
Riesgos de una ley «exprés»
Romero advirtió sobre el peligro de aprobar una legislación de tal magnitud en un lapso muy corto y sin análisis profundo. Señaló tres riesgos principales de un proceso acelerado:
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Imposibilidad de realizar observaciones técnicas y consultas con expertos.
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Falta de discusión artículo por artículo en la Asamblea Nacional.
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Creación de una norma con «deficiencias graves» que otorgue amplia discrecionalidad a las autoridades para decidir quién sale y quién no.
El caso Guanipa y las cifras reales
El director del Foro Penal fue enfático al aclarar la situación del dirigente Juan Pablo Guanipa. Contrario a la narrativa de «liberación», Romero explicó que Guanipa permanece bajo un régimen de prisión domiciliaria con grillete electrónico. «Estas condiciones siguen constituyendo una forma de prisión política y mantienen a la persona bajo constante amenaza de reclusión», subrayó.
Según los registros actualizados de la ONG, el compromiso de liberar a los detenidos (anunciado el 8 de enero) no se ha cumplido. Actualmente, más de 600 personas continúan privadas de libertad por motivos políticos, una cifra que podría aumentar al documentarse casos de ciudadanos que no denunciaron antes por miedo a represalias.