La líder opositora venezolana María Corina Machado se ha mostrado este lunes dispuesta a reunirse con la presidenta encargada del país latinoamericano, Delcy Rodríguez, si bien lo ha condicionado a un intercambio para «definir un cronograma de transición» democrática.
«Si es necesario para intercambiar a los efectos de definir un cronograma de transición. Pero lo he dicho, cualquier proceso es sobre la base del reconocimiento del 28 de julio de 2024 y para una transición», ha señalado en declaraciones a la emisora colombiana Caracol.
En una comparecencia ante este y otros medios de comunicación, ha querido establecer «una línea muy clara de división de lo que es nuestra visión de una Venezuela democrática donde se dan procesos de apertura en un contexto de absoluta transparencia y legalidad» respecto a las autoridades venezolanas.
«¿Tú crees que algo de lo que esos individuos están diciendo ahora tiene transparencia? ¿Se acoge a la Constitución venezolana? ¿Tienen alguna intención de rendir cuenta? Estos tipos están siendo forzados a llevar adelante procesos en contra de lo que es su esencia», ha sostenido en alusión a las últimas medidas anunciadas por Rodríguez, incluidas la excarcelación de presos y el cierre de las instalaciones del Helicoide, centro de detención operado por el Servicio Bolivariano de Inteligencia Nacional (SEBIN) y señalado por la oposición venezolana como un centro de torturas para disidentes políticos.
En este sentido, ha defendido que «todo lo que sostiene a lo que queda del régimen de (el presidente, Nicolás) Maduro es la represión». «Cae la represión y caen ellos, y son ellos a los que están poniendo a debilitar o desmontar la represión», ha agregado después de que la Administración de Donald Trump haya optado por mantener negociaciones con las autoridades heredadas de Maduro, tras la captura de este el pasado 3 de enero en un ataque de Washington sobre Caracas.
Machado ha matizado que estos pasos hacia la apertura no van «a la velocidad que nosotros quisiéramos, porque nuestro problema no es que salga una declaración diciendo que hay amnistía para los perseguidos; nuestro problema es que estén todos libres, plenamente libres, todos, civiles y militares».
«Una cosa es el genuino desmontaje del aparato opresivo, para lo cual ni siquiera necesitas leyes (…) y por otra parte, lo que nosotros planteamos es una economía de mercado abierta, transparente y competitiva», ha planteado, antes de equiparar el proceso de Caracas con «lo más parecido a una transición a la rusa».
Por otra parte, ha reiterado su defensa de un proceso de privatización con «reglas totalmente claras, totalmente alineadas y respetuosas de la Constitución, que benefician a los venezolanos y que benefician a actores internacionales».
«Los directores de las empresas más grandes de Estados Unidos dicen lo mismo: necesitamos Estado de derecho, necesitamos reglas claras. Y una cosa muy bella que me he encontrado (…) es (que dicen) nosotros queremos invertir en un país donde la gente nos quiera», ha asegurado.
Fuente: Europa Press