En una entrevista profunda y conmovedora en el programa Cada Tarde, el exsecretario de la Asamblea Nacional de Venezuela y expreso político, Roberto Marrero, ofreció un testimonio directo sobre la tortura, el encierro y los dilemas morales que enfrenta una sociedad que busca transitar de la dictadura a la democracia.
Marrero describió con crudeza el momento más temido por cualquier preso político: «el instante en que la cárcel queda en silencio». Esta frase resume años de incertidumbre y resistencia psicológica bajo un sistema que utiliza el aislamiento como método de control fundamental.
Tortura y represión sistemática
Durante la entrevista, Marrero relató prácticas brutales empleadas contra los detenidos, incluyendo el llamado “entubamiento”, una forma de tortura denunciada reiteradamente por víctimas y organismos internacionales. Planteó, además, el drama humano que persiste en las comunidades, donde la represión rompe los lazos sociales, siembra resentimiento y busca destruir la voluntad de quienes se atreven a protestar.
Amnistía, justicia y los riesgos de la transición
Marrero subrayó que la liberación de los presos políticos es el primer paso indispensable para cualquier proceso de transición creíble. Sin embargo, advirtió que la amnistía no debe ser interpretada como un sinónimo de impunidad absoluta.
Asimismo, alertó sobre los peligros de impulsar procesos constituyentes en momentos de alta crispación social. “Las constituyentes, en momentos de rabia, terminan siendo una fotografía del odio del momento”, señaló, instando a buscar mecanismos que prioricen la estabilidad y el derecho.
La reflexión final de Marrero conectó su experiencia personal con el destino del país: Venezuela, al igual que sus centros de reclusión, necesita recuperar «los sonidos, la ley y la dignidad» para sanar sus heridas institucionales y sociales.